GENTE DEL AIRE

Una breve reseña de los comienzos del Aeromodelismo ...

Continuemos repasando brevemente acerca de aquellos admirables hombres y mujeres que contribuyeron al desarrollo del aeromodelismo y la aeronáutica...

El deseo que impulsa... más allá...

Sir Georges Cayley
En Brompton Hall, Yorkshire vive Sir. Georges Cayley, un hidalgo rural nacido en 1773 como tantos, solo que él ha construido un granero apartado de la casa donde pasa las horas haciendo experimentos con extrañas máquinas y además posee la adicción de jugar con el trompo volador chino, ante la mirada casi burlona de sus vecinos.

Desde 1783, gracias a los Montgolfier y al físico parisino Charles es posible subir a cientos de metros en los globos inflados con gases mas livianos que el aire, aire caliente primero y con hidrógeno ahora, pero para Cayley eso no es volar, sino flotar a la deriva en un océano de aire injustamente condenados a ir donde los caprichos de la atmófera lo deseen.

El sostenía que para poder realmente volar era necesario que una superficie determinada, sustente un cierto peso, venciendo la resistencia del aire, para descifrar esos misterios construyó en el jardin de su propiedad, lo que él llamo aeródromo, consistente en una mesa giratoria y una pista circular similares a las empleadas en balística para medir la resistencia al aire de los proyectiles, con este ingenioso artefacto estudio las fuerzas sobre planos colocados de forma oblicua al aire, y la respuesta fue asombrosa, las fuerzas obtenidas le abrieron la puerta para concebir un vehículo aéreo. En 1804 construye un planeador muy simple y que vuela bien, luego comienza a armar pequeños aparatos forrados de papel y luego de tela, con gran entusiasmo los lanza desde una colina cercana, los primeros no son muy exitosos, pero paso a paso logra perfeccionarlos y sus vuelos van ganado en longitud y estabilidad.

Su última creación tenia 18 metros cuadrados de superficie alar, (más que cualquier avioneta de hoy), fué probada en 1809 y volaba a la perfección, poseía un timón regulable, mediante el cual se podía prefijar el rumbo del aparato, en cierta oportunidad durante el lanzamiento colina abajo, una racha de viento levantó por algunos segundos al gran pájaro y a su lanzador, esto le permitió hacer varios vuelos planeados transportando a algunos de sus ayudantes.

Cayley ya estaba seguro de que la máquina voladora debía contar con dos elementos primordiales, uno sería el encargado de generar la sustentación (esto ya estaba resuelto), y el otro se encargaría de entregar la fuerza propulsiva necesaria para poder despegar y viajar de un lado a otro, esto todavía no estaba resuelto, en esa época en Inglaterra la máquina de vapor inventada por Watt y Boulton era la fuente de energía más utilizada en las grandes maquinarias, pero Cayley sabía que esos motores eran demasiado pesados, debido a los elementos externos a motor, como caldera, condensador, tuberias,etc. y orientó sus esfuerzos hacia los motores eléctricos y de combustión interna, incluso experimentó con un motor de pólvora, pero fracasó, debido a que el motor de explosión, recién estaba en su fase inicial de desarrollo.


Triplane, 'Boy Carrier' 1849

Los aportes más destacables de Cayley fueron, la concepción de un aeroplano completo, alas como fuente pricipal de sustentación, timón de dirección y timón de profundidad para el control del aparato, un sistema de propulsión y una góndola para el piloto, solo le faltó idear un sistema par el control lateral, este sería u tema que ignorarían muchos pioneros y al cual los Wrigth darían una solución muy práctica, el alabeo de las alas, Cayley obtenía cirta estabilidad lateral mediante el uso del diedro.

En 1843 idea un convertiplano, con cuatro rotores circulares, cada uno de ocho palas y girando cada par en sentido contrarotativo y dos hélices impulsoras para la propulsión horizontal, este artefacto aún si hubiera construido, jamás habría volado ya que su motor hubiera resultado monstruosamente pesado.

En 1853 con un modelo mejorado de su planeador lanzado desde una colina, logra hacer volar a su cochero.

También se interesó en dotar a un enorme globo de 100 m. de longitud de forma alargada para disminuir la sección frontal así reducir la resistencia al avance, con aletas y timones para el control del rumbo y con un motor de 60 H.P. , según Cayley debía tener una capacidad de carga de 50 toneladas, y este es la idea que luego utilizaria el conde Zeppelin.

Es interesante destacar que uno de sus modelos de planeadores fue construido en 1973, por un grupo de jóvenes y voló con éxito.

Podriamos concluir que Cayley al igual que Leonardo Da Vinci, estuvieron muy acertados en sus estudios teóricos pero la falta de desición para ejecutar en forma práctica sus ideas no les permitieron alcanzar sus metas.


George Cayley, 'Governable Parachute',1852, Replica

Copiado de http://www.aerofacil.com.ar/